El BMW 328: Combinacion perfecta entre deportivo y elegancia

Con un diseño aerodinámico y sumado a sus 80 CV se convirtió en el mejor coche deportivo pequeño antes de Segunda Guerra Mundial.

El primer BMW 328 salió a la luz en 1936 y terminó de fabricarse en 1940 en Alemania. Fue un coche ligero, ágil, preciso, con una dirección superior y un manejo “casi “perfecto. Sostenemos que es “casi” por el sólo hecho de que manejarlo era muy duro y había qué hacer una gran fuerza para manejar su amplio volante.

Su motor estaba compuesto por 6 cilindros ubicados en línea y, gracias a su cilindrada de 1971cc, llegó a obtener una potencia máxima de 80 Cv a 4.300 rpm (revoluciones por minuto).

Otras características de este vehículo eran, entre otras,  su velocidad máxima (165,8 Km/h), su aceleración de 0 a 100 en tan solo 9,7 segundos y, como todo auto de carrera, unos aceptables y confiados frenos.

Sus frenos eran de tambores hidráulicos, muy efectivos que contribuían a aligerar el peso del coche. Además, atesoraba unos neumáticos convencionales 813,33 cm x 40,64 cm) sumados a las llantas de acero prensado.

La carrocería (o chasis) del auto era de acero tubular. Al ser un auto deportivo, su principal característica era que pertenecía al grupo de los biplaza y con capote al descubierto.

La rueda de repuesto se ubica sobre el maletero. Esto se debió por objetivo de buscar más espacio para el equipaje.

Finalizando, hago mención a sus dos suspensiones. La primera, delantera, era independiente con espoletas bajas, con un solo muelle de lamina transversal y puente trasero vivo. En los ejes podíamos encontrar los amortiguadores hidráulicos y los frenos de tambor.

Las dimensiones del automóvil son:

Longitud 3.89 metros
Ancho 1.55 metros
Altura 1.24 metros
Peso 743,6 Kilos

 

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