Henry Ford y el modelo T: Origen del auto y sus comienzos

Historia del famoso Ford Modelo T. Sus orígenes, versiones, lanzamientos, auge y mucho más en este informe dedicado a este fantástico automóvil.

 

Henry Ford nació en 1863 en una granja de Dearborn, Míchigan, en una época de cambios durante la guerra estadunidense.

Su padre (William Ford) esperaba que sea granjero como él pero Henry odiaba la monotonía de las faenas agrícolas y concentró su atención en las maquinas, los motores a vapor y sus posibles combinaciones.

Cuando tenía 12 años emprendió un viaje a Detroit con su padre en la carreta. En el camino se encontraron con una locomotora a vapor (desde entonces empezó a soñar con fabricar una versión más ligera y pequeña de esa máquina para aliviar el trabajo en la granja y reducir el aislamiento del campo).

Estudiaba ingeniería en su tiempo libre, luego comenzó a trabajar como técnico en la Compañía Eléctrica de Detroit.

El primer paso de su gran éxito

Con sus primeros sueldos adquirió un garaje en la avenida Bagley donde empezó a trabajar para realizar su sueño.

Sustituyó la energía que generaba el vapor por la que generaba la gasolina, y empezó a experimentar con motores de combustión interna. La idea de Ford era fabricar un vehículo rápido y barato.

En junio de 1896 Ford abrió por primera vez las puertas de su garaje y puso en marcha su primer intento de automóvil. El Cuadriciclo

El cuadriciclo tenía un motor de 4 cilindros estaba colocado sobre un pequeño bastidor de carro. El carro motorizado rodaba sobre unas grandes ruedas con vados de alambre que parecían de bicicletas.

Gracias a esa idea desembarcó en la “Nueva Empresa de Automóviles de Detroit”, donde fue contratado para realizar coches experimentales. A los pocos meses, la fábrica funde y el plan fracasa.

Luego de esa experiencia frustrada, Ford decidió dedicar su tiempo y energía en un coche de carreras para darle renombre y anuncios para poder diseñar su coche soñado.

Sus primeros modelos de fábrica

En 1901 Ford fabricó el Swit Case con un motor de 2 cilindros y 8,8 litros. El coche era bastante lento y daba miedo conducirlo. La dirección tenía que corregirse manualmente después de cada giro porque no existía tecnología que centraba las ruedas en esa época.

Ford, con el Swit Case, obtuvio su primera carrera en 1901 derrotando a quien era el campeón nacional en esos momentos: Alexander Winton . Su victoria fue portada en la mayoría de los medios escritos del país aumentando así su fama.

El siguiente coche de competición que Ford fabricó fue el potente “999”, que atrajo todavía mayor publicidad y fama, cuyo tope fue el 25 de octubre de 1902 cuando, a manos de Barney olfield logró el record de velocidad en tierra del mundo en el lago helado de St. Clair yendo a 1,6 kilómetros por minuto inaugurando una plusmarca de una nueva era.

El nacimiento de su propia fábrica y el comienzo de su fama

En 1903 Ford, estrella de las carreras, pudo reunir la financiación necesaria para fundar su empresa de automóviles llamada Ford Motor Company (Empresa de automóviles Ford), aprovechando su fama.

Unos meses después del estreno de la fábrica, esta misma situada en la calle Mack Avenue (avenida Mack) de Detroit, ya estaba fabricando el Modelo A. Un coche económico con un motor de 8 caballos de fuerza. En ese entonces se recibían más pedidos de los que se podían realizar.

Tras el Modelo “A”, Henry Ford lanzó los modelos “R” y “S” en 1906 para continuar su expansión.

Mientras sus coches se vendían a pleno, Henry Ford pensaba en un coche para las grandes masas con los mejores materiales posibles y la mejor mano de obra que pudiese contratar, para que cualquier hombre de clase media pudiera irse de paseo al campo y disfrutar de los grandes placeres de Dios.

Nace el Modelo T: Lanzamiento, chasis, confort, motor y sus versiones

Ford estaba completamente convencido de su idea, pero sus inversores se negaban, no estaban de acuerdo. Él, cansado de sus reproches compró todas las acciones de la empresa y se hizo con el control total de ella para poder hacer lo que se le antojara.

En primer lugar, reestructuró la fábrica ubicada en la calle Picket para fabricar un coche nuevo. El Modelo T

En una de las habitaciones de veinte metros cuadrados en la parte de detrás de la fábrica, Henry se reunió con un conjunto de delineantes que a lo largo del día y noche diseñaron los modelos y las características del famoso auto.

El Ford T consistía de un motor de 4 cilindros y 20 caballos de fuerza. Medía 2 metros con 10 centímetros de altura y pesaba solo 544 kilos. El chasis era bajo y resistente porque estaba hecho de aluminio de Vanadio.

Las primeras versiones del modelo T salieron en color negro, rojo, verde y gris y su precio inicial era de tan solo 639 euros.

El primer año se vendieron más de 10.000 unidades, todo un record para la industria automotriz.

Ford tuvo que aumentar la producción para satisfacer la demanda y experimentó con muchas ideas, mejorando su productividad y, aunque fabricaba 18.000 unidades a diario, los pedidos no disminuían y no cesaban de acumularse.

Síntesis de la primera parte

El modelo T entró en la historia el 1º de Octubre de 1908 cumpliendo el sueño de Henry. El modelo T, que él mismo bautizó como el “Coche Universal”, fue también denominado “Tin Lizzie” por la sociedad (por parecerse a un reptil ágil y veloz, y por el significado de “lizzie” que es un diminutivo de lagarto en inglés).

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